Fotografía por: Regina Castañón (@regcastanon)
Texto por: Mafi Paredes (@m.afii)

Lo que se vivió el 21 de febrero de 2026 en ASTRO BAR se sintió como una promesa que logró llegar a casa después de varios meses. Para entender la expectativa que rodeó el primer concierto en conjunto de Pablo Carns, Leonardo Lotina y Iannis Biblos, conocidos por sus fans como Pableonnis, podríamos volver al inicio de todo, pero sería complicado determinar el momento exacto en el que estos tres se coronaron como los consentidos del público que los llevaba siguiendo al menos medio año, al tiempo que reafirmaron su cercanía con quienes los acompañaron desde antes de su participación en el reality show Santos Bravos.
Podríamos volver al Parque Bicentenario, a las sesiones en vivo dos veces a la semana, al estreno de la serie/película “Te quiero y me duele” en HBO con Pablo, los dance covers en TikTok de Leo o la llegada de “CON EL” de Iannis a plataformas digitales. En cada uno de estos momentos y lugares encontraríamos piezas clave para construir el amoroso y emocionante camino que nos llevó a muches de nosotres a vivir la noche del 21 de octubre del año pasado en el Auditorio Nacional y, a pesar de los sentimientos confusos que nos embargaron al final del show, decidir quedarnos para vivir de cerca la llegada del trío favorito a los escenarios. Nos lo prometimos mutuamente y lo cumplimos.

Las primeras personas que llegaron a formarse a For The Lovers Vol. 1 lo hicieron durante la madrugada, sin importar lo que podría implicar pasar el día debajo de uno de los soles más intensos que la CDMX ha visto en lo que va del año; para la una de la tarde, más de 100 fans ya se habían congregado en la calle de Dr. Carmona y Valle. Mientras tanto, adentro del recinto, Pablo, Iannis y Leo ajustaban los últimos detalles para dar la bienvenida a les fans que vivirían la experiencia VIP. La energía vibrante y luminosa de los tres ya era palpable dentro de esas cuatro paredes para el momento en el que se abrieron las puertas y las primeras personas entraron.
Las sonrisas eran resplandecientes; los ojos de los cantantes y de sus fans brillaban de emoción al tenerse tan cerca. La conexión y el agradecimiento entre ambas partes eran evidentes y se materializaban en los letreros decorados, las flores en mano y los teléfonos listos para inmortalizar cualquier interacción. Los gritos de apoyo, el corear de las canciones y las melodías de The Backstreet Boys, Justin Bieber y One Direction hicieron que esos primeros momentos pasaran en un parpadeo para después comenzar la experiencia for the lovers: el Meet & Greet.


En un cuarto con pared de ladrillos, rosas rojas en la mesa y una cámara instantánea lista para capturar el momento, Pableonnis se encontraron con 100 de sus seguidorxs (aunque tal vez fueron unxs pocos más). El grupo de personas era diverso, chicos, chicas, madres de familia; cada unx con un regalo perfectamente seleccionado. Con el pasar de las horas la habitación contigua se llenó de amigurumis, ramos de flores, cartas, vinilos y cds fanmade, peluches, jerseys, gorras. Las fans se encargaron de hacerles saber que era un momento que llevaban esperando desde 2025. Al fin, la incertidumbre que sentimos en octubre pudo llegar a buen puerto y convertirse en afecto, admiración y abrazos certeros.
Algunos inconvenientes con el acceso al M&G alargaron la espera de muches y entorpecieron el final de la dinámica, lo que provocó que algunas personas tuvieran que esperar hasta después del concierto para conocer a Pablo, Leo y Iannis. Para las seis de la tarde, después del rutinario cambio de vestuario y del descanso para agarrar energías, el trío estrella entró al camerino con lentes de sol y outfits que combinaban negro, blanco y mezclilla; sus pasos eran un poco más rápidos que hacía unas horas y sus movimientos más enérgicos. Esto, sumado a los gritos de las fans que coreaban con el DJ del otro lado de la pared, delataba el inminente inicio de For the Lovers Vol. 1.



Con todos los regalos dentro de la camioneta y el espacio despejado, el segundo camerino se destinó a ser escenario para el encuentro de Pableonnis con Casi Cielo. Los chicos participaron en la creación de una playlist de amor, una pequeña sesión de fotos y una entrevista (¡que pronto podrás leer y ver!) donde nos platicaron el papel que sus fans han tenido en la construcción de sus carreras, la forma en la que han cambiado sus vidas después del reality show y lo que ha despertado en ellos trabajar en sus estrenos más recientes. Sus respuestas eran emotivas, llenas de agradecimiento; el entendimiento entre ellos y lo mucho que se complementan era evidente en sus palabras. La tripleta Pableonnis no tiene que hacer más que existir para estar a la altura del cariño que su público les tiene.
A las 7:37, con un retraso de casi cuarenta minutos se abre la puerta que da al escenario y Iannis espera la indicación para salir a encontrarse con su público. Todo el equipo está nervioso, orgulloso; a pesar de los inconvenientes y los ajustes de horario, se está logrando el objetivo. “Buenas noches, ASTRO”, dice el argentino en el micrófono y el público responde a gritos. Seguido de su equipo de foto y video, sale a escena y abre For The Lovers Vol. 1 con un cover de YUKON de Justin Bieber. Desde el público se le ve rodeado de luces moradas y blancas y de hielo seco; su voz es igual de melodiosa que como la recordábamos y sus notas altas nos arrebatan un escalofrío. Su participación individual continúa con La vida es una y Quién puedo ser, ambas de su autoría. Sus fans conocen la letra completa y, aunque el apoyo que han recibido estas canciones en redes sociales es claro, pareciera que a Iannis todavía le sorprende saberse tan escuchado y acompañado. Sonríe agradecido y alcanzamos a leer el “wow” que forman sus labios antes de bajar del escenario.


El siguiente en salir es Leo, quien inicia su set con el ritmo pegajoso de Baila conmigo, canción que se estrenará oficialmente en marzo de este año y que, a pesar de ello, ya tenía a todo ASTRO BAR moviéndose al unísono. Su participación continuó con un cover de Mónaco de Danny Ocean y LAGOS, la cual nos transportó a tiempos del reality show y nos puso a corear “yo sé que para volver ya es tarde”. Los clásicos del pop continuaron con su siguiente cover: Vuelve, también de Danny Ocean y su bloque cerró con el veracruzano cantando Dime que sí, acompañado de sus bailarines. El carisma y los movimientos que entregó sobre el escenario solo confirman lo que el internet lleva diciendo desde hace meses: Leo bien podría ser el sobrino de Chayanne.


Mientras Iannis inyectó al público con inspiración y Leo nos regaló sabor, Pablo cerró las participaciones individuales con un set intenso. U got it bad de Usher fue la elegida para comenzar, al tiempo que a él lo rodeaban luces azules y dos bailarinas mientras cantaba desde el suelo. Durante Fuego y r&b Pablo le cantó de cerca a sus fans, las tomó de la mano y se reafirmó como el rompecorazones del trío. Sus movimientos más cercanos a la fiesta y el reguetón fueron los indicados para terminar la primera parte del concierto de la forma más animada posible.


La segunda mitad del concierto le dio al público lo que más había esperado: la sinergia de Pableonnis en vivo. La elección de canciones que acompañaron al trío en su presentación fue la más acertada, una curaduría de himnos del pop en inglés y repleta de íconos de la historia de las boybands dejaron claro que en el ecosistema musical latino hace falta algo que remita a esos proyectos de los años 90s y 2010s: Justin Bieber, One Direction, Backstreet Boys. Where Are U Now y Bye bye bye nos pusieron a bailar y marcar el ritmo con los pies; mientras que Company y Story of My Life destacaron la complementariedad vocal entre Pablo, Leo y Iannis, quienes con sus armonías dejaron nuestros corazones desbordados.
La emoción del público no menguaba. Los “te amo” seguían llegando a gritos, los letreros se movían con fuerza e incluso se podían ver algunas lágrimas cayendo por el lugar. La mezcla de todo parecía implorar que la noche no terminara, pero lamentablemente el tiempo no se pudo detener y, al parecer, el concierto estaba pensado para ser algo corto. Aún así, el broche de oro hizo que la despedida no fuera tan amarga pues I want it that way fue el último cover de la noche. Pablo, Leo y Iannis permanecieron juntos en el escenario, dejaron escurriendo de amor cada palabra y comenzaron a dar sus últimas gracias.



Los tres bajaron del escenario después de cantar Me gustas, la canción más esperada de la noche. Con la presentación en vivo de su primera colaboración oficial, demostraron por qué el público tiene razones de sobra para imaginarlos como una agrupación permanente. La diversión y el cariño llenaron el ASTRO BAR una última vez al tiempo que nos unimos a Leo, Iannis y Pablo para cantar “solos tú y yo bailando.” Cuando la música desapareció y las luces cambiaron, confirmamos que incluso las mejores cosas, como la noche más romántica del año, tienen que llegar a su final.
La cita de San Valentín atrasada que tuvimos con Pableonnis, con sus flores, tropiezos y canciones, solo demostró lo especial que es poder seguir un proyecto musical, individual o colectivo, desde el inicio. Nos conocemos y reconocemos desde la posibilidad, con un camino inexplorado (y auguro brillante) por delante, uno que solo se ha hecho posible porque mutuamente seguimos prometiendo volver.
For The Lovers Vol. 2 probablemente suceda pronto en tu ciudad, ¿estás listx?


