Por: Mafi

Foto: Caligari García
Ross Bustamante es una cantautora mexicana originaria de Guadalajara, quien con su último lanzamiento, titulado Criminal Love, promete ser la dosis de vulnerabilidad y potencia que necesitaban nuestros oídos, y audífonos. Su experiencia como coach vocal, mujer y artista autogestiva le han permitido generar una propuesta musical cercana, real y muy humana.
Hace unas semanas tuve la oportunidad de reunirme con ella en el centro de la Ciudad de México. Fue una tarde de aire frío que amenazaba con hacer llover, pero, a pesar de ello, Ross llegó con una presencia y sonrisa cálidas acompañadas de su ya icónico look de pañoleta de color rematada con un sombrero. En sus palabras, parte del personaje Ross Bustamante.
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¿En qué momento dijiste: “Oh, wow, esto es necesario.”? Esta distinción entre tu yo de todos los días y tu ser artístico.
Yo soy maestra, yo me dedico a al coaching vocal, a entrenamiento de niños de iniciación musical, cosas así. Y pues ahí en las escuelas como que no es que tengas oportunidad de convivir mucho con tu alterego artístico, ¿no?
También siento que por salud mental es necesario tener esa, al menos delgada, línea divisoria. E incluso en el canto lo empecé a vivir mucho. Esta cuestión de ver el canto como un arte, como un trabajo también. Una cosa es la maestra que enseña a cantar o quien canta alguito en la vida, y otra cosa ya es esta cuestión de la seguridad y el personaje. Ya tocando en festivales, ya tocando en ese tipo de cosas sí te tienes que fundar en perra. Y yo, Ross, no me identifico precisamente con ese papel todos los días. Sí te necesitas transformar un poquito.
Y con este rollo de las mujeres en la emergencia sí somos minoría, entonces te tienes que poner muy en tu lugar, poniendo el nombre y la dignidad musical de las mujeres en alto.
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Para Ross Bustamante es necesario, e importante, ver el ser artístico como negocio, como un trabajo. Eso, sumado a las experiencias de sus primeros empleos y experiencias en el medio, le han permitido ir encontrando su sonido en la mezcla de bolero, bossa nova y el rock en inglés. Quitarle el romanticismo al trabajo, así como encontrarse en los géneros que realmente la identifican, le han permitido aceptar y explorar aquellas partes del quéhacer artístico que tal vez no le encantan, pero le han permitido ir construyendo un camino propio.
“[Las personas de la industria] te tienen que ver más cobijada. Primero, por un equipo que cree en lo que estás haciendo, que, a su vez, te dé confianza. Y, al mismo tiempo, mostrar ¿quién soy?, ¿de qué estoy hecha? y que no estoy sola. Nuevamente volviendo las mujeres en la música, siento que el camino sí está un poquito más minado para nosotras.”
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A ti te gusta mucho el trabajo de otras mujeres como Etta James y Amy Winehouse y creo que esa inspiración forma parte de una enorme red. ¿Por qué crees que es importante la inspiración colectiva en la música?
Yo creo que el camino del aprendizaje es un camino de por vida. O sea, nadie puede jactarse de saberlo todo, ¿no? Entonces, creo que entre nosotros también nos podemos ir enseñando, ayudando. Estos eventos, lo que comentábamos hace rato, del networking, híjole, sí es bien importante. A veces tiene cara de pachanga. Y sí, pero no. También tiene que haber estos momentos de creación, de trabajo, de sensibilidad.
Incluso, si se trata de pachanga, también hay que saber con quién y si esa banda que está pachangueando contigo quiere realmente hacer crecer tu proyecto, le interesa tu proyecto, no tiene caso.
Entonces, creo que está chido esta cuestión de relacionarte con gente que tenga curiosidad, tenga ganas y le tenga amor a la música emergente, a la música nueva.
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La evolución que han vivido su sonido y ella como persona son claros en sus últimos lanzamientos. Abriéndose con su público para contar los lados más oscuros y aferrados del desamor, “Velocidad” y “Criminal Love” comienzan una triada de canciones que pretenden ayudarnos a escuchar una experiencia amorosa que resuena con nuestros secretos más profundos, al tiempo que dan paso a la nueva etapa en la carrera de Ross.
Con trabajo en equipo, consejos precisos, apertura a la experimentación y una certeza de la necesidad de nuevos sonidos en la industria, Ross Bustamante busca consolidar una propuesta que se sienta profunda y fresca a la vez.
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¿Cuál creerías que es la mejor canción para conocer tu proyecto y por qué?
Ahorita, ahorita “Criminal Love”. Sin embargo, creo que también es importante que conozcan “Velocidad” que también tiene esa historia previa al rompimiento, es como la precuela. “Criminal Love” es cuando ya empieza ahí a haber un desencanto y un rompimiento.
Creo que esos dos temas van a darle el paso a lo que viene, a eso a lo que estamos echándole ganas. Creo que va a salir algo muy bonito y creo que muestra los años de trabajo. Está chido porque me quedo con esa cuestión de que se nota ya más madurez, proceso y lecciones aprendidas.
Recuerda que puedes escuchar “Criminal Love” y “Velocidad” en todas las plataformas digitales.